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Manuela da Silveira, comunicadora, actriz, humorista, 32 años.

"Leí que la palabra 'coraje' significa 'contar tu historia con el corazón'. Angie me ayudó a crear sin juzgar ni juzgarme. A bailar en el proscenio desde un transe delirante. Libre, desbloqueado, inocente. Desde allí busco hacer comedia y cada cosa que hago desde el escenario."

Fernando Nalborczyk, empleado administrativo, 58 años

"Cursar un taller con Angie es un riesgo. Una experiencia inolvidable. Uno se encuentra allí con gente que no conoce; en particular con uno mismo."

Adelina Perdomo, comediante, 39 años

"Recomiendo el taller para todo quien practique cualquier disciplina que tenga que ver con la creatividad, la escena... el arte. "LA ANGIE" demuestra que sabe y sabe. Depende de cada uno hasta donde quiera llegar. La profe acompaña, exige, coopera, exige, enseña y exige... el resultado, sorprende!!!"

Virna Castelli, periodista, 37 años

"Nada fácil. Uno sufre, madura, ríe, pero sobre todo crece y sabe que todas esas emociones están buenas. Por momentos odiás a la profesora y querés abandonar, pero después atesoras cada idea, consejo o charla suya en lo profundo de tu ser."

Cecilia Villarino, doctora, 34 años

"Angie es una especie de arquera profesional. Va con sus flechas apuntando con precisión en el centro de cada limite, de cada debilidad, para hacerla caer y así uno puede jugar más libre."

María Inés Cabaleiro, estudiante, 18 años

"Para mi es más que una escuela de actuación. La Escuela de Emociones Escénicas encara este arte desde un lugar diferente. Hay muy buena energía, y eso más la dedicación de cada alumno hacen que el proceso sea muy enriquecedor."

Diana Kocher, profesora de literatura, 49 años

"La profesora Angie Oña nos guía con todas las ganas de sacudirnos el interior y el exterior... La magia se hace, se va trabajando minuto a minuto, se siente en cada poro y en cada célula."

Jorge Groisman, matemático, 46 años

"¿Aceptás críticas que promueven tu crecimiento? ¿Querés a alguien que te oriente y forme sin decirte que sos un fenómeno y que ademas sos muy lindo y que ademas etc, etc.? En el caso que respondas afirmativamente, acercate a la Escuela de Emociones Escénicas."

Valeria Viana, empleada, 35 años

"Estudiar en la Escuela de Emociones Escénicas es atreverse a jugar, llorar, pelear, reír, ver a el otro y a uno mismo. Es disfrutar y vivir cada momento."

Eduardo Lanza, escribano, 62 años

"Dejarse llevar por los sentimientos. Que el telón se levante y empezar a actuar! La experiencia no cuenta, la edad menos."

Andrés Heguaburu, comunicador, comediante, 41 años

"Aprender de las emociones escénicas es aprender de nosotros mismos, enfrentarse a un personaje es enfrentarse a espejos que no solemos mirar. Actuar es una forma de crecer, y crecer una forma de arte".

Alejandra San Martín, empleada, 31 años

"Pude descubrir una nueva forma de mirarme y de mirar desde la emoción. Sin dudas el mejor lugar para ser."

Magdalena Cuitiño, contadora, 26 años

"En la Escuela desarrollo la búsqueda de mis emociones para invitarlas a jugar. Me despido de mis cucos y me reencuentro con el goce y la alegría. Eso me hace sentir más conectada y feliz conmigo misma. Sólo lanzadose a la búsqueda podrían entender estas palabras."

Alfredo de Mello, diseñador gráfico, 36 años

"Si querés liberarte, soltarte y vivir emociones: este es el lugar indicado. Eso sí: tenés que estar dispuesto a dejar tus prejucios afuera, compartir y comprometerte. Si sólo buscas diversión y relax creo que hay otros lugares más indicados"

Carolina Rodríguez, empleada, 29 años

"Cada clase es un desafío. Es un golpe y una caricia, una crisis y un alivio. Encontré un lugar donde crecer y explorar las posibilidades de mi vocación. Es una experiencia inolvidable."

Lourdes Ferro, comunicadora, tarotista, 50 años

"El trabajo hecho semana a semana me exorcizaba de limitaciones y miedos. Lloré, me reí mucho, aprendí a respirar, a pararme con conciencia de mi cuerpo. Todo guiado con la exigencia exacta de Angie Oña, una Maestra!!!"


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